EL FERROCARRIL DE MATARÓ: UN ESCENARIO EXPERIMENTAL
PRESENTACIÓN DE LA OBRA

Desde finales de la década de 1970 y mucho antes, por tanto, de la creación formal del Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español, el equipo humano que impulsaba la creación de una entidad privada de referencia en el ámbito de la preservación de nuestro legado colectivo en materia ferroviaria se fijó una importante meta. Una meta no asumida todavía en aquel entonces por entidad pública alguna: la de fomentar la investigación histórica en torno a la trayectoria de nuestros ferrocarriles.

Si en sus primeros años la mayor parte de las actuaciones se dirigieron a la preservación patrimonial de fondos documentales, pronto se diseñaron las bases del que sería más tarde el Programa de Investigación Ferroviaria. Bases bajo las que se emprendieron entonces diversos proyectos de investigación, muchos de los cuales prosiguen al día de hoy. El inicio de una sólida trayectoria investigadora no mermó en absoluto los esfuerzos dedicados a dicha preservación documental, a la cual no puede renunciarse todavía a pesar del aumento de la sensibilidad cultural experimentada a lo largo de estos años y de la positiva creación, a mediados de la década de 1980, de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, como referente del ámbito público.

Gracias a la prolongada labor de años, y a la firmeza de las líneas de trabajo trazadas desde el primer día, los citados proyectos de investigación han ido viendo progresivamente culminadas sus diferentes fases. Alguno de ellos, incluso, como el que tengo la satisfacción de presentar, se ha visto felizmente concluido. Mucho se ha hablado y se ha escrito durante más de siglo y medio sobre el tema que trata la presente obra: el ferrocarril de Barcelona a Mataró. Es lógico que haya sido así, tratándose del primer ferrocarril de la península. Diversos enfoques han dado lugar a lo largo de este tiempo a un importante volumen de trabajos publicados. En el caso que nos ocupa, las premisas básicas en que se fundamenta la investigación, así como la metodología empleada a lo largo de la misma, dan como resultado una obra que esperamos sea, al menos, interesante. En todo caso, no cabe duda de que es una obra diferente.

Tienen ustedes en sus manos el resultado de una política a largo plazo iniciada hace más de treinta años. Esperamos que sea de su agrado el que no es más que el fruto inicial de la misma. La presentación de esta primera obra, en este caso de Carlos Guasch, encierra para nosotros una gran satisfacción en la medida en que creemos que sanciona positivamente las líneas marcadas en su día y las decisiones tomadas durante todos estos años para mantener intactos los principios en que se basa dicha política. De todas maneras, son ustedes, los lectores, los que ahora tienen la palabra.

Ricardo Oliver – Presidente del Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español