PUESTA A PUNTO DE LA LOCOMOTORA GUADIX

A mediados de 2010 y a consecuencia de una serie de cambios en el Museo del Ferrocarril de Madrid que, entre otras cosas, conllevaron el relevo al frente del mismo, el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español se vio requerido por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles para intentar hallar en común una fórmula que permitiera devolver la tracción a vapor al célebre Tren de la Fresa, dadas las numerosas quejas que provocaba el empleo de otros tipos de tracción.

La opción que a nuestro juicio pareció más indicada fue la de contar con la locomotora de vapor ex Andaluces 4106 (posterior RENFE 140-2054). Sobre todo porque era la que en mejor estado se encontraba de cuantas podíamos disponer y, en consecuencia, antes podía ser aplicada a dicha función. La urgencia con que había que proceder era grande, dado el poco tiempo que faltaba para el inicio de la campaña. Quedaba, no obstante, contar con el beneplácito del Ayuntamiento de Guadix (Granada), atendidos los compromisos que por nuestra parte teníamos suscritos con el mismo.

Las conversaciones mantenidas entre el alcalde local, Santiago Pérez, y nuestro representante, Carlos Guasch, pronto dieron los frutos apetecidos. Contando con la aquiescencia municipal, se desplazó a Guadix un primer equipo técnico destinado a examinar la locomotora y a disponer lo necesario para que pudiera ser trasladada. Al objeto de ir ganando tiempo, fue ya desmontado el compresor de aire comprimido y cargado con destino a talleres para ir avanzando en su recomposición, dado que se hallaba totalmente inútil.

A continuación, fue programado también el traslado de la propia locomotora. Desde Madrid se desplazaron especialmente las locomotoras eléctrica 269-404 y diésel 321-080, adscritas al propio Museo del Ferrocarril, las cuales tenían como misión la de llevar hasta talleres la locomotora objeto de intervención. Las diferentes urgencias complicaron e hicieron ciertamente duro el traslado para nuestro personal técnico encargado del mismo. No obstante, el movimiento se realizó a entera satisfacción y sin ningún tipo de incidencia.

Lo que motivaba la conducción a talleres de la locomotora era la necesidad de sustituir completamente sus elementos de freno. Cuanto llevaba instalado no constituía más que un conjunto de piezas de simulación, no contando con los elementos necesarios ni ajustándose a lo legalmente prevenido. Ante esta realidad tuvo que diseñarse un completo y nuevo sistema de freno automático por aire comprimido que viniera a justarse a la normativa y a cumplir las exigencias necesarias. Éste fue instalado a continuación.

Acabados los trabajos por parte del taller, los cuales se verificaron a una velocidad digna de encomio, la locomotora quedó en disposición de partir hacia Madrid. Allí debían tener lugar las pruebas del nuevo sistema de freno recién instalado, así como su definitivo y preciso ajuste en todos sus elementos. Todo ello a fin de que quedara en perfectas condiciones y ofreciera la imprescindible fiabilidad para ser puesta en cabeza de las composiciones del citado Tren de la Fresa.

Conducida nuevamente a Madrid, sin incidencia alguna, por las mismas locomotoras, eléctrica 269-404 y diésel 321-080, la Guadix fue trasladada por sus medios hasta las instalaciones del antiguo triángulo de inversión en Aranjuez. Allí, en sus largas y solitarias vías, tuvieron lugar las prueba de frenado, las cuales estuvieron dirigidas y supervisadas por los peritos correspondientes. Los resultados ofrecidos por el nuevo sistema recién instalado fueron de lo más favorables.

La cómoda presencia en las citadas instalaciones, con vías sin ninguna clase de circulación, permitieron poner a prueba otros cuantos elementos de la máquina. Con ello, no quedó un sólo mecanismo o accesorio sin ser minuciosamente comprobado. Así pues, expedidos los informes técnicos de las pruebas de frenado y ajustados con precisión todos sus componentes, la locomotora ex RENFE 140-2054 queda definitivamente autorizada a circular por la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG) y en perfecta disposición de hacerse cargo de los convoyes del Tren de la Fresa.

REMOLQUE DEL TREN DE LA FRESA CON TRACCIÓN A VAPOR

El planteamiento emanado del Museo de Madrid-Delicias incluyó la implicación de otras instituciones y empresas del ámbito ferroviario, las cuales participaron con su decidido apoyo (económico y de otra índole) e hicieron posible el éxito de la operación público-privada diseñada en conjunto. De no haber venido contando con ninguna, en tres meses el Museo tuvo a su plena disposición una locomotora de vapor en perfecto estado de funcionamiento que poner en cabeza de los convoyes del Tren de la Fresa.

Para celebrar el alcance de los objetivos fijados, la circulación inaugural contó con la presencia de muchos de quienes lo habían hecho posible de una u otra forma. Encabezaban la representación Jaime Barreiro, gerente de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, y Miguel Muñoz, director del propio Museo de Delicias. Acudieron también a la cita los representantes del Patrimonio Nacional, la Comunidad Autónoma de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez, ENDESA, REPSOL, SINTRA, Azucarera Ebro, etc. Allí estaban también, en representación del Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español como miembro de su Consejo Presidencial, Jaime Castillo, marqués de Montroig, junto a su esposa. Claudio Planás los acompañaba también.  

Así pues, el inicio de la campaña de otoño del año 2010 pudo realizarse ya contando el Tren de la Fresa con locomotora de vapor para el remoque de los convoyes. No obstante, quedaba por afrontar un reto añadido que Muñoz, el director del Museo, se había impuesto. Consistía este en eliminar la doble tracción por cola mediante la locomotora diésel de auxilio (en este caso, la 321-080). Desde años atrás, tan improcedente cuestión se había convertido en normal, circulando dicha locomotora auxiliar acoplada por cola a la composición con carácter ordinario.

Ordenada la segregación de la locomotora auxiliar, ésta pasó a circular a distancia de bloqueo y, por tanto, muy por detrás de la composición. El hecho de que se decidiera poner fin a semejante anomalía cultural dejó la composición, como en tantos otros casos de los países de nuestro entorno, en manos de la locomotora de vapor, la cual tuvo que emplearse a fondo y poner de manifiesto el perfecto estado de funcionamiento en que se hallaba.

Uno tras otro, y durante los fines de semana programados, el Tren de la Fresa realizó puntualmente su servicio haciendo las delicias de cuantos viajaban a bordo de él o veían pasar sus humeantes composiciones. Si muchos habían dado por acabada la tracción a vapor al frente de este servicio, no sólo había vuelto ésta, sino que lo había hecho en toda su dimensión. Esto es, remolcando la locomotora el convoy en solitario y sin doble tracción auxiliar por cola. Como es lógico, el numero de entusiastas apostados a lo largo del itinerario se multiplicó exponencialmente.

El equipo técnico puesto por el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español al frente de la Guadix para hacer frente a su manejo y mantenimiento estuvo encabezado por el maquinista y jefe de depósito de la época de vapor en RENFE, Gregorio Sánchez Subiela. A sus órdenes figuraron durante todo este período, entre otros, Luis López, Ramiro Ordobás, José Luis Pinilla, José Luis Salicio y Pablo Posadas, además de diverso personal auxiliar.

Concluida la campaña del Tren de la Fresa de 2010 cabía dar cumplimiento a los compromisos asumidos en común por nuestra parte y la del Museo del Ferrocarril de Madrid con el Ayuntamiento de Guadix. Para ello, tras la concreción de diversos particulares, se celebró un encuentro oficial en dicha localidad granadina al que asistió el director del Museo del Ferrocarril, Miguel Muñoz. En su transcurso fue suscrito un nuevo contrato entre Santiago Pérez, alcalde de Guadix, y Carlos Guasch, por nuestra parte. Una rueda de prensa y el encendido de la máquina completaron la jornada.

La firma en Guadix de los nuevos acuerdos suscritos entre nuestra institución y el Ayuntamiento, con el respaldo del Museo del Ferrocarril, vino a poner fin a los temores de muchos, que veían nuevamente extinguida la tracción a vapor en el Tren de la Fresa, una vez devuelta la locomotora Guadix a la localidad que le daba nombre. Sabedores los diferentes ámbitos implicados de los acuerdos alcanzados, la noticia de que la admirada locomotora seguiría encabezando sus composiciones vino a tranquilizar los ánimos.

Una vez trasladada la locomotora a Madrid, fue objeto de nuevas e importantes actuaciones de ajuste y mantenimiento. El conjunto de operaciones que deben llevarse a cabo para el traslado de una locomotora de vapor remolcada (entre ellas, el desmontaje de bielas) no son lo más aconsejable para este tipo de máquinas de precisión con muchos años de servicio a sus espaldas. Así, pues, y una vez más, la locomotora tuvo que ser objeto las minuciosas intervenciones que resultaron necesarias, a fin de dejarla en perfecto estado.

Con la locomotora ya en la capital, montada y en perfecta disposición de volver a hacerse cargo de las composiciones del Tren de la Fresa, culminaron las conversaciones entre el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español y la Fundación de los Ferrocarriles Españoles de cara al servicio a prestar durante el año 2011. A continuación, por tanto, fue suscrito en el madrileño Palacio de Fernán Núñez, sede de la Fundación, el nuevo contrato de prestación de servicios que vendría a regular aquella campaña.

Por nuestra parte, se formó nuevamente el equipo humano que debía hacerse cargo, a nivel técnico, tanto del manejo como del mantenimiento de la locomotora. A cargo de la misma volvieron a quedar el experimentado Gregorio S. Subiela y resto de personal del año anterior. La experiencia y la dedicación puestos al servicio de su cometido por parte de todos los integrantes del equipo permitieron introducir poco a poco diversas mejoras en la locomotora e ir optimizando su rendimiento, toda vez que asegurando su fiabilidad.

Durante la campaña del año 2011 tampoco hubo incidencia alguna que reseñar. Los convoyes circularon con exactitud y puntualidad, procurando satisfacción y alegría, tanto a cuantos viajaban a bordo como a quienes veían pasar desde el exterior la bella e inconfundible silueta de un tren remolcado por una locomotora de vapor. Junto a nuestro personal, fue de destacar en todo momento de estas campañas la presencia y la actuación de los maquinistas, entre otros, Luis de Mingo, Jesús F. Ventura y José Luis Parrilla.

Renovado en 2012 el contrato entre nuestra institución y la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la prestación del servicio se hizo aquel año en idénticos términos a los existentes hasta entonces. El desarrollo de la campaña, pues, tuvo lugar a imagen y semejanza de los años anteriores. Desgraciadamente, a principios de 2013 nos fue comunicada por la Fundación su deseo de no renovar el contrato y de dejar de remolcar con tracción a vapor las composiciones del Tren de la Fresa. Así ha seguido hasta el día de hoy.