RESCATE DEL COCHE SALÓN EX RENFE ZZ-1101

El coche salón ex RENFE ZZ-1101 puede ser considerado el coche de ferrocarril más lujoso que ha surcado las líneas de nuestra red ferroviaria a lo largo de los años. De ahí la importancia de asegurar su existencia y su perfecto estado de conservación, lo cual se logró finalmente a través de una compleja operación suscrita por las partes en el Palacio de Ontaneda, nuestra sede institucional.

Después de una serie de azarosas circunstancias, toda vez que la última entidad propietaria del mismo se viera obligada a desprenderse de él, en el año 2007 se alcanzó el citado acuerdo institucional por el que el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español, con el apoyo de dos señaladas empresas del sector ferroviario como Siderúrgica Requena, y Servicios Industriales y Transportes (SINTRA), pasó a adquirirlo y a garantizar así su futuro, poniéndolo a disposición de la sociedad española.

La primera decisión adoptada por nuestra parte fue la de revertir algunas de las poco acertadas reformas sufridas por el vehículo en los últimos tiempos. Así, fueron reformados y devueltos a su estado original ambos testeros del mismo, los cuales recuperaron las distinguidas líneas estéticas con las que inicialmente había sido construido por la prestigiosa firma británica  The Metropolitan Carriage, Wagon and Finance Co. Ltd., de Birmingham, en 1928. Tras dicha construcción, fue adquirido por el Estado junto a otros cinco coches del más alto nivel para el servicio especial a prestar con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla a inaugurar 1929.

Este vehículo en concreto sufrió tras la Guerra Civil una serie de mejoras exclusivas, tras lo que quedó al servicio de altas jerarquías del Estado. Fue este motivo, precisamente, el que le llevaría a afrontar el servicio que lo marcaría para la Historia. En 1948 fue el encargado de trasladar a España desde el exilio portugués al joven don Juan Carlos de Borbón. De ello dejaron imborrable testimonio las célebres imágenes del NO DO que recogen al futuro rey Juan Carlos I descendiendo de su escalerilla a la llegada a destino.

Tras tan señalado episodio histórico, el vehículo siguió durante décadas a disposición de las máximas instancias estatales. En virtud de ello, trasladó en las más diversas circunstancias a todo tipo de autoridades, ya fueran nacionales o extranjeras durante su estancia en nuestro país. La amplia relación de tales servicios da una idea exacta de la importancia de este vehículo dentro de nuestra trayectoria histórica.

RESCATE DEL COCHE LABORATORIO EX RENFE S-1001

El coche laboratorio ex RENFE S-1001 (inicialmente matriculado como ZZE-5001 y, más tarde, como LLI-5001) es el vehículo técnico por excelencia con el que contó la empresa pública de ferrocarriles RENFE a lo largo de su existencia y hasta la sustitución del mismo en la década de 1990. Con ello, resulta innegable la importancia que reviste garantizar su preservación patrimonial.

El también denominado Coche Dinamométrico (a semejanza del que poseen la mayor parte de la redes ferroviarias) fue construido por Material Móvil y Construcciones (antiguos talleres de Carde y Escoriaza), de Zaragoza, en 1948. Se trataba de un coche enteramente metálico y estructuralmente idéntico a los coches de la serie 5000 de RENFE, los cuales se hallaban en pleno proceso de construcción por aquellas fechas. A este respecto, señalar que es el único que se conserva íntegramente en estado original.

Cuenta con unos sistemas instrumentales de medición (totalmente mecánicos) procedentes de la casa suiza Ahmsler, según diseño de la década de 1930. Con ello, el coche constituye un compendio del acervo cultural en la materia vigente durante más de medio siglo. Así, en virtud de sus prestaciones RENFE pudo efectuar durante prácticamente la totalidad de su existencia las más minuciosas y concienzudas pruebas a todas las series de locomotoras que debían entrar en servicio. La última de ellas, la serie 252.

En 2008 el vehículo iba a ser desguazado en medio del más generalizado desinterés e inhibición. Ante ello, no pudo dejar de ser adquirido por el Centro de Estudios Históricos del Ferrocarril Español y puesto a disposición del conjunto de nuestra sociedad.